¿Qué viene a su mente cuando piensa en una cocina limpia? ¿Pisos encerados brillantes? ¿Piletas de acero inoxidable relucientes? ¿Mesadas inmaculadas y armarios prolijamente organizados?
Todo eso puede ayudar, pero una cocina verdaderamente "limpia"; es decir, una que garantiza la seguridad de los alimentos, no se basa meramente en una buena apariencia, sino también en prácticas seguras de alimentos.
